martes, 1 de mayo de 2012

3msc.

A 200 por hora, a toda hostia, no quiero enterarme de lo que pasa alrededor pero 
de repente aparece alguien que te dice que aflojes, que vayas despacio.
Y cuando aflojas te das cuenta de las cosas, las cosas pequeñas que te hacen sentir bien.
Y entonces es en ese momento en el que te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez,
y que por mucho que te esfuerces no vas a volver a sentir lo mismo.


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